Alexandre Barbe

Alexandre

Apasionado por la historia de Japón, enamorado de Kioto y practicante del budismo zen, Alexandre le descubrirá todas las claves para comprender este país y sus tradiciones. Te sabrá descifrar la simbología de los templos y jardines llenando de sentido tus visitas. Cuidado, su pasión puede ser contagiosa...

También periodista, Alexandre te hablará de los japoneses actuales y de esta sociedad tan rica en paradojas.

Trayectoria

Siendo adolescente, se cayó en la marmita: Alexandre aprende japonés a partir de sus 15 años, antes de interesarse por el budismo.

Con 26 años, pasa seis meses en un templo zen en las montañas al noroeste de Kioto, donde lleva una vida de auto-suficiencia entre los monjes.

Tras cinco viajes por el archipiélago, cumple su sueño en 2017: instalarse en Kioto, de donde proviene su esposa.

Periodista de formación, Alexandre fue corresponsal en Japón de RFI y RTL. Trabaja también como traductor y narrador de audio-guías. 

RECOMENDACIONES

NO PERDERSE :

Japón es "el imperio de los signos", y todo o casi todo, tiene algún significado: el emblema inscrito en una lámpara de papel, la posición de las manos de una estatua budista, la valla de bambú al pie de una casa de té,...

Sería una pena pasar sin observar esos detalles que dan a Japón toda su profundidad.

LLEVAR DE JAPÓN :

Los "yatsuhashi" de Kioto, pequeñas crepes rellenas con pasta de judías pintas. Y en otro sector, ¿por qué no unos calcetines, especialidad de la región de Nara que los japoneses ofrecen como regalo?

QUÉ HACER :

Sentarse en un jardín seco y olvidar que pasa el tiempo. No buscar lo bello, simplemente mirar...

PALABRAS ÚTILES :

Para asombrar a sus interlocutores japoneses: "ichigo ichie", proverbio zen que significa "una sola vez en la vida". Una manera de expresar el carácter único y sagrado de cada instante, de cada encuentro. Sobre todo durante los viajes.

PLATOS PARA PROBAR :

La tempura, buñuelos de hortalizas, batata o de gambas, que los jesuitas portugueses trajeron a finales del siglo XVI.

CUIDADO :

Dejarse atrapar entre la multitud en el famoso santuario Fushimi Inari y sus miles de torii. Intenta ir antes de las 9 de la mañana. Y para los más valientes, sube todavía un poco más alto: cuanto más arriba, hay menos gente.

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