Isabelle Despert-Okumura

Isabelle

Isabelle vive en Kamakura hace más de veinte años. En primer lugar le atrajo sus templos, su larga playa y su ambiente de vacaciones. Luego, la historia de esta antigua capital, su atracción de artistas e intelectuales a principios del siglo XX. Por último, le apasionan sus numerosos matsuri (fiestas tradicionales, a menudo de origen sintoísta). Una pasión que le gusta compartir con todos: habitantes, amigos, y visitantes de paso.

Trayectoria

Tras estudiar Lengua y Civilización China en el INALCO, Isabelle descubrió el Sudeste Asiático y se instaló tres años en Singapur, donde enseñó francés. Con el título de guía en el bolsillo, hizo descubrir “la ciudad del león” a los viajeros franceses. El destino la llevó todavía más lejos en el Oriente, y una vez en Japón descubrió el luga rperfecto para vivir: Kamakura. Desde entonces imparte clases de francés, escribe artículos y guía las visitas de su ciudad de adopción. Es un Travel Angel muy reciente.

RECOMENDACIONES

NO PERDERSE :

Los templos zen, los pequeños templos o santuarios ocultos en el verdor.
Las matsuris locales, ceremonias en honor de las divinidades sintoístas.

LLEVAR DE JAPÓN :

Kamakura-bori: objetos esculpidos en madera y lacados. Una especialidad de esta ciudad que data de la era Kamakura (1192-1333).

QUÉ HACER :

Si te gusta caminar, hay varios itinerarios para recorrer las colinas que rodean la ciudad. Algunos desembocan en lugares de turismo (el gran Buda, el templo Kenchoji).
La playa, para ver el Pacífico, y ¿porqué no meter un pie? El mar es agradable desde finales de junio hasta primeros de octubre. En verano, hay restaurantes montados en la misma playa.
Ir a ver la puesta de sol sobre el mar, con la isla de Enoshima y el monte Fuji perfilándose en la lejanía.

PALABRAS ÚTILES :

Sugoi (se pronuncia sougoï) significa “formidable, súper, extraordinario”. El tamaño gigantesco del Gran Buda, la calma y belleza de los templos: ¡sugoi!

PLATOS PARA PROBAR :

Los shirasu, alevines de sardina o de anchoa. Se pescan localmente y se comen crudos en un cuenco de arroz (shirasu don), o ligeramente cocidos y secados al sol (pasan a llamarse entonces chirimenjako) para acompañar ensaladas, tortillas ¡o incluso pizzas! Los hay completamente secos para picar con el aperitivo.

CUIDADO :

Kamakura es un destino muy concurrido. Evita visitarla los fines de semana o días festivos, especialmente en Año Nuevo y durante la Golden Week (del 29 de abril al 5 de mayo). ¡La “ciudad de los samuráis” se transforma en esas fechas en un verdadero hormiguero humano!

Al seguir navegando por este sitio web, está aceptando el uso de cookies para mejorar las experiencias del usuario, ofrecer contenidos personalizados pensando en los intereses del usuario, o para realizar estadísticas de visitas. Al continuar en este sitio web, está aceptando el uso de cookies. Para más información, y para configurar sus favoritos acerca de las cookies.