Laetitia Da Costa

Laetitia, Travel Angel, Japan Experience

Laetitia

Laetitia vive en Tokyo desde hace 8 años. ¿Por qué Tokyo? Porque la ciudad está llena de museos, galerías y magníficos parques para hacer un pic-nic. A Laetitia le gusta especialmente jugar al yukulele con su grupo y buscar los mejores izakayas de Tokio. De Hokkaido a Ishigaki-jima, Laetitia ha recorrido Japón completo y ha descubierto la cultura japonesa en su totalidad.
  

Trayectoria

Su primer encuentro con Japón fue a los 16 años, durante un programa de intercambio lingüístico. Laetitia asiste entonces a los cursos del liceo japonés (Gakushuin) y vive con una familia japonesa. En 2001, Laetitia vuelve a Japón para hacer un intercambio universitario en la Universidad de Keio de Tokyo y desde entonces vive en Japón. Primero se especializó en producción publicitaria y ahora se dedica a la traducción y gestión de proyectos culturales.
 

RECOMENDACIONES

NO PERDERSE :

El jardín del museo de Nezu en Aoyama, el observatorio de la torre Mori en Roppongi, Asakausa, el templo Meiji Jingu.

LLEVAR DE JAPÓN :

Una pieza de tela furoshiki (sirve para todo), sandalias geita (para impresionar a tus vecinos), caramelos de kinako y umé (una vez quel os pruebes no puedes vivir sin ellos).
 

QUÉ HACER :

En verano, pónte un yukata y ve a bailar a un “buen odori". Estos pequeños festivales de barrio son la quintaesencia del espíritu de la cordialidad y de la larga tradición japonesa.
En invierno, toma un sake caliente en un “tachinomi”, pequeños bares-restaurantes nada caros donde se bebe y se picotea de pie, y cuyo ambiente siempre es cálido.
 

PALABRAS ÚTILES :

"Yoroshiku onegai shimasu", que a veces se traduce como “encantado”, otras veces como “por favor”, es una expresión que se utiliza cuando se conoce a alguien, o se pide un favor, o incluso cuando se empieza una colaboración con alguien. En resumen, se trata de una expresión llena de amabilidad para agradecer el contacto.
 

PLATOS PARA PROBAR :

El monja-yaki, versión más líquida del okonomi-yaki (ya sabes, los « crepes de carne » de « Lucile, Amour et Rock n’ Roll »). Hay una calle entera dedicada a esta especialidad de Tokio en Tsukishima.

CUIDADO :

Tokyo es más grande de lo que aparenta, planea tus viajes en subterráneo y encuentros con tiempo.