El monumento a la paz de los niños   原爆の子の像

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El monumento a la paz de los niños está rodeado de origamis con forma de grulla, símbolo de la paz.

El monumento a la paz de los niños está rodeado de origamis con forma de grulla, símbolo de la paz.

La estatua de la niña Sadako Sasaki, en la cima del monumento a la paz de los niños.

El monumento a la paz de los niños está situado en el centro del parque de la paz de Hiroshima.

El monumento a la paz de los niños está situado en el centro del parque de la paz de Hiroshima.

Con los origamis en forma de grulla, los estudiantes le rinden homenaje a todos los niños desaparecidos con la bomba de Hiroshima.

Con los origamis en forma de grulla, los estudiantes le rinden homenaje a todos los niños desaparecidos con la bomba de Hiroshima.

El monumento a la paz de los niños en Hiroshima.

El monumento a la paz de los niños en Hiroshima.

Un símbolo para la eternidad

El monumento a la paz de los niños en el Parque de la Paz Memorial en Hiroshima, rinde homenaje a Sadako Sasaki, una niña que murió después del bombardeo atómico. A través de ella se honra a todos los niños desaparecidos en la tragedia.

El monumento a la paz de los niños de Hiroshima fue construido en 1958. Se trata de una estructura oblonga de 9 metros de altura que tiene una estela en la que están grabadas las palabras: "Este es nuestro grito, ésta es nuestra la oración, para construir un mundo de paz ". En su interior hay una campana y origamis en forma de grullas, símbolos de la paz que tintinean con el viento. El monumento está coronado con una estatua de bronce de Sadako Sasaki.

La historia de Sadako Sasaki

Sadako Sasaki tenía dos años cuando el 6 de agosto de 1945 a las 8:15 de la mañana, la bomba atómica apodada "Little Boy" explotó sobre su ciudad, Hiroshima. Mientras que 70.000 personas murieron en el acto, ella, que estaba a dos kilómetros de distancia, se salvó. La niña creció sana y tenía un talento para correr. Llegó a ser la primera de su clase en esta disciplina. Pero en el sexto año de la escuela primaria, diez años después del bombardeo, Sadako Sasaki contrae una leucemia súbita relacionada con la radiación de la bomba.

Grullas de papel contra la enfermedad

Entonces comenzó su larga lucha contra este mal que corroe desde adentro. Su esperanza era hacer origamis con forma de grulla, un pájaro que en Japón es símbolo de longevidad y felicidad. Los japoneses dicen que a quien doble mil de estos orizuru se le cumplen todos sus deseos.

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El deseo de Sadako era recuperar su salud y poder regresar a la escuela. Todos los días hacía grullas de papel y logró hacer muchas más de mil. Pero su deseo no se cumplió. Sadako murió el 25 de de octubre de 1955 a la edad de doce años, poco después de empezar en el liceo.

La emoción de sus compañeros

La muerte de Sadako Sasaki movió profundamente a sus compañeros, quienes la apreciaban tanto por su personalidad como por sus dotes de atleta. El día del funeral, uno de sus compañeros que deseaba visitar la tumba pero no podía pues ésta se encontraba lejos de Hiroshima, propone construir una en el parque de la ciudad.

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Con la ayuda de un vecino de Sadako que era activista por la paz, acordaron construir un monumento que rindiera homenaje no sólo a Sadako, sino a todos los niños víctimas de la bomba y así darle un significado más profundo a la obra.

Recaudo de fondos exitoso

Comienzan a recaudar fondos. Por suerte la recolección tiene lugar al mismo tiempo en el que los directores de las escuelas de todo Japón estaban reunidos, lo que permitió que el proyecto se hiciera conocido en todo el país. Fue así que se logró inaugurar la estatua el 5 de mayo de 1958, el Día del Niño en Japón. Esta es una obra del artista Kiyoshi Ikebe, profesor de la Universidad de las Artes de Tokio.

Millones de origami

Una escultura de Sadako se encuentra en la cima del monumento, sosteniendo en las manos una grúa de papel. Gente de todo Japón y del mundo entero ofrecen cada año unos 10 millones de grullas de papel como señal de compasión con las familias de los niños desaparecidos.

La historia de esta niña se volvió tan famosa en Japón que se enseña en las escuelas y ha sido inspiración para la película Senbonzuru ( "mil grullas"), un libro de imágenes, un libro de no ficción y una canción. Sadako Sasaki es una víctima que se convirtió en símbolo. Su vida fue corta pero su recuerdo vivirá para siempre...

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