El Gran Santuario de Ise: Geku   外宮

Fecha de publicación :
El emperador Yûryaku, fundador del santuario Gekû  de Ise, derrotando un jabalí.

El emperador Yûryaku, fundador del santuario Gekû de Ise, derrotando un jabalí.

El Shôden del santuario Gekû, y su arquitectura típica shinmei zukuri

El Shôden del santuario Gekû, y su arquitectura típica shinmei zukuri.

El museo Sengukan en el santuario Gekû de Ise tiene maquetas de los edificios a los cuales no se puede acceder.

El museo Sengukan en el santuario Gekû de Ise tiene maquetas de los edificios a los cuales no se puede acceder.

Sol y arroz

El santuario exterior de Ise, Geku, menos famoso que el de Naiku, exude misterio y está dedicado a la deidad ancestral de las buenas cosechas. 

La leyenda cuenta que una noche la diosa Amaterasu se le apareció en sueños al Emperador Yūryaku (finales del siglo V) pidiéndole que protegiera el alimento sagrado que los hombres le traían cada día. El emperador hizo entonces que se transportara una figurita divina de las buenas recolectas, Toyouke Omikami, desde Tanba (su antiguo santuario) a Ise. 

Así es como nació el santuario exterior, Geku, y se unió al Naiku (hogar de Amaterasu), ambos santuarios dedicados al culto del sol y del arroz, por excelencia dos símbolos de Japón. Desde entonces se cree que Toyouke alimenta a Amaterasu y que los dos templos se complementan.

Amaterasu y Toyouke

Se llega hasta el corazón del Geku, pasando cerca del estanque Magatama (donde en otoño durante la cosecha de arroz se llevan a cabo ceremonias y danzas rituales) antes de pasar por el camino principal que conduce al Shoden, el pabellón principal. Los edificios aquí son muy parecidos a los del Naiku, lo cual es una excelente oportunidad para admirar la arquitectura proto-budista llamada Shinmei zukuri. Cerca de allí, en el Imibiya-den, se preparan diariamente los platos para alimentar a la diosa Toyouke, quien luego los lleva a Amaterasu.

En el  2012, a la entrada del Geku, se abrió el Sengukan, un museo que presenta los modelos de los edificios del santuario y explica la reconstrucción ritual que tiene lugar cada veinte años.

Lee comentarios Vea los comentarios de nuestros viajeros