Casa de Té Fushin´an   不審庵

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Dentro de la casa del té Fushin'an.

Dentro de la casa del té Fushin'an.

Maestros del té en la casa del té Fushin'an.

Maestros del té en la casa del té Fushin'an.

La génesis de un arte nacional

La casa de té Fushin’an de la familia Omotesenke mantiene, a través de su fundación, los ritos ceremoniales relacionados con esta bebida ancestral desde el siglo XVI.

En la historia del origen del arte de la ceremonia del té (chanoyu) hay un hombre. Se trata de Sen no Rikyu (1522-1591) quien codificó los gestos únicos del chanoyu que son los que todavía se practican hoy en día. En aquel entonces él era el maestro de té para los dos unificadores de Japón, Oda Nobunaga (1534-1582), cuyo gobierno fue apodado ochanoyu goseido (gobierno chanoyu) debido al uso de la ceremonia con propósitos estratégicos, y Toyotomi Hideyoshi (1536-1598), para el cual Rikyu trabajó como asesor personal. Fue con el objetivo de asegurar un mejor papel político que este gran hombre se trasladó a Kioto y construyó una residencia en el barrio Daitokuji, con una casa de té, Fushin'an, donde presidió muchas ceremonias. El nombre de la casa proviene del proverbio zen "Fushin hana hiraku konnichi no haru" ( "Las flores han abierto misteriosamente. Ha llegado la primavera").

Un asunto de familia

Los descendientes de Sen no Rikyu, los iemoto (ancianos o jefes de linaje), se aseguran de transmitir el chanoyu del gran maestro. Este estilo particular de ceremonia viene del wabi (tranquilad, simplicidad) que le ha dado a wabicha o chado (el camino del té), otro nombre del chanoyu, dándole importancia al concepto de wabi que inspiró a Sen no Rikyu.

Su nieto, Genpaku Sotan (1587-1658) rompió momentáneamente con la tradición familiar que era estar al servicio de los señores, para evitar el riesgo de tener el mismo destino que Sen no Rikyu, quien fue repudiado y forzado a suicidarse por Toyotomi Hideyoshi.

Con la paz y la estabilidad producida por el periodo Edo (1603-1867) y el shogunato de los Tokugawa, este heredero cambió de opinión y envió sus cuatro hijos a los señores provinciales. Su tercer hijo, Koshin Sosa (1613-1672), maestro de té de la rama Tokugawa de la provincia de Kii, para la cual el iemoto de la familia Omotosenke continuaría trabajando, heredó la casa Fushin'an cuando Genpaku Sotan se retiró. Allí estableció la familia Omotesenke, una de las tres ramas de la familia Sen (sansenke), para la cual el primer nombre Sosa se volvió hereditario entre los iemoto de esta línea. En esta misma época, las otras dos ramas fueron fundadas por los otros dos hijos de Genpaku. Senso Shoshitsu (1622-1697), el más joven de los cuatro hijos, heredó la última residencia de su padre en la parte posterior de la Fushin'an, donde comenzó el linaje Urasenke.

Por último, el segundo hijo, Ichio Soshu, después de haber tenido una carrera en laqueados, tomó el nombre de "Sen" y fundó el linaje Mushanokoji-Senke. Las diferencias entre las tres familias eran tan sutiles como por ejemplo una manera ligeramente diferente de batir el té o de hacer la espuma. Sin embargo, más adelante las familias desarrollaron su propia interpretación del chanoyu y hoy en día siguen siendo las tres escuelas principales. Todas tienen su sede en Kyoto.

Transmitir para difundir

El papel principal de la fundación es promover el arte del té tal y como lo interpreta la familia Omotensenke. Los métodos específicos se imparten en diferentes centros de todo el país y se otorgan certificados al final de cada sesión. Las sesiones para los jóvenes pueden ser intensivas (siete días y seis noches) y tienen lugar dos veces al año (primavera y verano).

La casa Fushin'an no suele abrir al público por eso te aconsejamos ponerte en contacto con la fundación la cual está en el distrito del Palacio Imperial y allí sabrás los días exactos, pero por lo general abre el 22 de cada mes.

Una visita a este sitio donde se originó el chanoyu tal como la conocemos hoy en día se hace aún más especial por la colección de utensilios ceremoniales que pertenecieron a Sen no Rikyu y que la familia Omotesenke ha sabido conservar. 

Debido a su apertura internacional, sus muchas oficinas en los EE.UU. y otros países y su biblioteca especializada, la fundación Fushin'an es una referencia ideal para todo aprendiz del camino del té. Debes tener en cuenta que los secretos de chado son complejos y se necesita mucho tiempo para realmente aprenderlos. El dominio de sus sutilezas requiere mucha paciencia.


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