Kurama   鞍馬

Fecha de publicación :
Santuario Ôsugi-gongen en Kurama.

Santuario Ôsugi-gongen en Kurama.

El funicular que te lleva al Monte Kuramayama, para los que no quieren o pueden caminar hasta la cima.

El funicular que te lleva al Monte Kuramayama, para los que no quieren o pueden caminar hasta la cima.

Caminata en Kurama.

Caminata en Kurama.

Una linda escapada

"El día antes en Kurama nos alzamos al cielo sin pronunciar ni una palabra, las manos atadas, fascinados por los inmensos árboles, embriagados por el azul y la luz."

Olivier Adam en Kyoto Limited Express..

Las casas de las zonas residenciales se enfilan y la ciudad se alarga. La montaña se deja ver detrás de los primeros relieves. Más verde, más gris...los suburbios desfilan a lo largo de la línea Eizan que lleva hasta Kurama, al norte de Kyoto. Mitad caminata, mitad paseo, el municipio que lleva el nombre del Kuramayama, cuya cima se elevan 542 metros, ofrece algunos templos y una hermosa ruta de senderismo. A los pies del famoso Monte es posible visitar el Kuramadera, construido en 770 y que anteriormente pertenecía a la escuela budista Tendai, independizada en el siglo XX bajo el ala de la escuela kyo Kurama.

Apenas uno sale de la estación ya puede ver y sentir la pendiente. Si prefieres ahorrar tus energías puedes tomar el funicular hasta la cima de la colina por cien yenes, pero la caminata en realidad no es demasiado fuerte. A mitad de camino se llega al Honden, el edificio principal del complejo. Después de una vigorizante caminata de una hora, en medio de pinos gigantes y pequeños riachuelos, hay un camino que conduce al santuario Osugi-gongen que se oculta entre los árboles y es mucho menos conocido. Desde allí puedes hacer una caminata de unos treinta minutos hasta el poblado de Kibune y su santuario, el Kibune Jinja.

Relajarse frente a la sierra

Una vez que has llegado a la cima del Kuramayama, nada te impide descender hasta el onsen Kurama que tiene unas aguas termales bien cuidadas y donde también está un ryokan, a diez minutos de la estación. Y si por casualidad estás en esta región durante el otoño, a finales del mes de octubre, no te puedes perder el espectacular - y caluroso - Kurama-no-hi Matsuri, un festival muy impresionante durante el cual se encienden grandes fuegos por toda la ciudad y los portadores de antorcha desfilan alrededor del santurario Yukijinja.

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