El Monte Hiei   比叡山

Fecha de publicación :

Budismo en las montañas

Al norte de Kyoto se encuentra el templo Enryakuji del Monte Hiei el cual fue uno de los templos más poderosos de Japón. Esta es, sin duda, una visita a uno de los más importantes sitios del budismo japonés.

El Monte Hiei se encuentra al noreste de Kyoto, lejos de la antigua capital. Es allí que en 788 el monje Saicho obtuvo permiso para fundar un monasterio y así proteger la capital de las malas influencias que siempre vienen del Norte. El templo Enryakuji fue el centro de la escuela budista Tendai y por esto recibía grandes cantidades de privilegios y riquezas. Este rápidamente se convirtió en uno de los santuarios más poderosos de Japón y un verdadero Estado dentro del Estado.

Edad de oro y caída

En su apogeo el Monte Hiei se había convertido en una cuidad santa y albergaga al menos unos 3.000 templos dispersos y decenas de miles de monjes, sus empleados y sus familias. El templo estaba protegido por fieros monjes guerreros que impusieron su voluntad en Kyoto. En 1571, el señor de la guerra Oda Nobunaga, con el objetivo de unificar Japón, atacó la montaña, quemó sus templos y masacró su población. El Monte Hiei tardó siglos en recuperarse.

Una montaña dedicada a Buda

Hoy día Enryakuji es un lugar mucho más tranquilo. De los miles de templos sólo quedan tres centros dispersos en sus laderas: Todo, Saito y Yokawa. Los tres templos están conectados por senderos que pasan través de bosque donde se esparcen algunas ruinas y residencias de ermitas. En las vías más anchas también hay autobuses.

El conjunto del Monte Hiei está clasificado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, pero el centro es sin duda el Todo, con su pagoda de tres pisos y su sala principal. Aquí es donde se construyó el templo original en el siglo VIII.

En tu visita a Saito podrás apreciar edificios muy antiguos, incluyendo el mausoleo de Saicho, el fundador del templo. Muchos de estos edificios fueron trasladados a otros templos para participar en el renacimiento del Enryakuji en el siglo XVI.

El templo Yokawa está más alejado pero allí se puede admirar la Chudo, la sala principal construida sobre una plataforma de madera. Muchos de los pequeños edificios secundarios y templos que se encuentran en el camino al Yowaka están dedicados a santos locales y grandes maestros, como a Nichiren o a Eisai, el fundador del budismo Zen.

La naturaleza y la espiritualidad

Pensamos que para que realmente sientas la naturaleza y la atmósfera especial de la montaña y de los templos debes hacer una excursión de todo un día. Asegúrate de tener suficiente tiempo para descubrir y apreciar estos lugares que sólo se puede comparar con otras montañas sagradas como Koyasan.

Lee comentarios Vea los comentarios de nuestros viajeros