El Castillo de Matsumoto   松本城

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El Castillo de Matsumoto

El Castillo de Matsumoto rodeado de cerezos en flor.

El Castillo de Matsumoto

El Castillo de Matsumoto y su puente rojo.

Una vista inolvidable.

Una vista inolvidable.

El Castillo de Matsumoto, el castillo del cuervo

El Castillo de Matsumoto es apodado Karasu-jo, el "castillo cuervo", debido a su apariencia oscura ...

El "cuervo" es único tanto por su color negro, como por su arquitectura. Se trata del único castillo que ha conservado una torre hecha de piedra en el exterior y de madera en el interior y con una torre adjunta a la entrada principal. Cada uno de sus seis pisos tenía una función específica: reuniones militares, residencia temporal del shogun, almacenamiento y punto estratégico para la vigilancia de los alrededores.

Por todo esto, varios elementos de este castillo han sido designados "tesoro nacional de Japón." El Matsumoto no sólo ofrece un magnífico ejemplo de la arquitectura militar del final de la era de las guerras civiles, sino también un ejemplo de un edicifio que se salvó de incendios y desastres naturales. Subastado en 1872, el castillo de Matsumoto fue prácticamente desmantelado pero luego fue comprado por las autoridades municipales que lo tratan con gran cuidado.

Para observar la luna

El Castillo de Matsumoto es uno de los hirajiro, los castillos que tienen la particularidad de estar construidos en un terreno plano y no en un relieve que les da ventaja en caso de conflicto.

Su construcción se inició en 1592 y duró cerca de 20 años a causa de las fortificaciones esenciales que había que hacer durante un período de agitación sin ninguna garantía de paz. El castillo fue administrado por una comunidad de señores feudales conocidos como los daimyo.

Pareciera que el castillo fue construido pensando en el entorno natural, como lo demuestra el el piso de observación con una espléndida vista de los Alpes japoneses. Los castillos de seis pisos son raros lo cual refuerza la idea de que el Castillo de Matsumoto se diseñó como un lugar de observación.

Se dice que desde su torre uno puede ver la luna tres veces: una vez en el cielo, una vez reflejada en el agua y una vez en un vaso de sake.

Celebración y contemplación

Es problable que gracias a este ambiente de paz el castillo nunca fue atacado, pero la ironía es que este alberga en su interior un museo de armas de fuego. La colección fue legada en 1991 por Akahane Michishige, un residente local que había pasado su vida financiando la región.

En la primavera, este ambiente de paz y el entorno son el lugar perfecto para ver los cerezos en flor. Los alrededores del castillo son más un lugar para celebrar que para conmemorar: el festival de taiko, espectáculos Noh y la noche de observación de la luna, son todos eventos que tienen lugar frente al Castillo de Matsumoto y lo convierten en una visita que no puede dejar de hacerse en cualquier época del año. 

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