El valle de Iya   祖谷渓谷

Fecha de publicación :
El Kazurabshi del valle de Iya.

El Kazurabshi del valle de Iya.

El Manneken Pis del valle Iya.

El Manneken Pis del valle Iya.

El pueblo Ochiai-Shuraku en el valle de Iya.

El pueblo Ochiai-Shuraku en el valle de Iya.

Los paisajes escarpados del valle de Iya.

Los paisajes escarpados del valle de Iya.

Lo más profundo de Japón

En la parte occidental de la prefectura de Tokushima, en la isla de Shikoku, está el valle de Iya, la versión japonesa de la selva.

El valle de Iya, en Shikoku al pie del Monte Tsurugi, está rodeado por montañas escarpadas y un profundo valle boscoso donde gargantas, ríos, cascadas y puentes colgantes forman un hermoso paisaje. Es un lugar ideal para escapar del calor del verano.

Debido a su aislamiento, este fue el refugio de los miembros del clan Taira (también llamados Heike) que se ocultaban allí para escapar del clan enemigo de los Minamoto en los años 1180. Muchos de sus descendientes aún viven en la región e incluso hay un pequeño museo, el Heike Yashiki Museum of Folklore, en una casa tradicional que pertenecía a un descendiente de los Heike con reliquias del clan y un jardín con un árbol de 800 años de antigüedad.

El valle se divide en dos partes: el lado oeste (Nishi Iya), está servido por los autobuses locales y es el más accesible y popular mientras que el lado este o el "interior" (Oku Iya) al cual es más difícil de llegar. No muy lejos de la estación de Oboke están la garganta más grande (Oboke) y la más pequeña (Koboke) dos rendijas estrechas empinadas que marcan la entrada al valle.


Selva japonesa

En algún momento hubo trece puentes hechos de lianas de montaña o enredaderas (kazurabashi) que permitían cruzar las quebradas y corrientes. Ahora de estos sólo quedan tres pues los hechos de cable de acero cubiertos de enredaderas han sustituido las lianas. Estos puentes son reconstruidos cada tres años...pero esto no hecho que se sienta menos vértigo al cruzar.

Iya no Kazurabashi, con sus 45 metros de largo y 14 metros de altura sobre el río es el puente más famoso y de más fácil acceso. Los otros dos, llamados Oku-Iya Kazurabashi y Niju Kazurabashi, se encuentran en lo profundo del valle en Oku-Iya. A estos se les conoce como el "puente esposo" (Ottonohashi, 44 metros de largo) y el "puente esposa" (Tsumanohashi, 22 metros) ya que están situados uno al lado del otro. Estos fueron construidos allí hace 800 años por los miembros del clan Heike que se habían refugiado en el valle. Hay una pequeña cascada cerca de "Otto no hashi" y que cerca del "Tsuma no hashi" está el "puente del mono salvaje", un vieja carroza de madera suspendida por cables que se utilizan para el transporte de mercancías y de personas de una orilla a otra. Se puede hace un pequeño paseo subiendo por el río. Estos dos puentes están ocultos en el valle y son de difícil acceso, a menos que tengas coche.

Pero la aventura continúa. Las "siete esquinas" (Nana Magari) se conocen como el lugar más peligroso del valle. Sobre una enorme roca que sobresale a 200 metros sobre el nivel del mar hay una estatua que reproduce la célebre estatua del Manneken-Pis en Bruselas. Se supone que ella debe disuadir a quienes tenga la tonta idea de tratar de orinar desde esta altura.

Viajar a un pasado lejano

El pueblo de Ochiai-Shuraku se extiende sobre la altura de una colina empinada (390 metros de desnivel) en el centro del valle Higashi-Iya (al este del valle) donde los ríos Iya y Ochiai se unen. Las casas del pueblo fueron construidas entre el siglo XVIII (la era Edo) y la década de 1930 y es uno de los pueblos más auténticos y mejor conservados de Japón.

El Monte Tsurugi (1955 metros) es una delicia para los excursionistas y las aguas termales de esta región salvaje recompensan a los aventureros.


Lee comentarios Vea los comentarios de nuestros viajeros