Tottori   鳥取

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Tottori

Vista de Tottori desde la ruinas del castillo

Las peras de Tottori

Las peras de Tottori tiene un ligero sabor a manzana.

La costa de Uradome

Las escarpadas costas de Uradome, una de las joyas de Tottori

El Monte Daisen

Hermano gemelo del Monte Fuji, el Monte Daisen es parte del San’in Kaigan Geopark, clasificado por la UNESCO.

El templo Hakuto

Estas estatuas se encuentran por todos lados en el templo en honor a Inaba-no-shirousagi.

Castillo de arena

A la entrada de una región agreste, Tottori, rural y auténtica,  es ideal para descubrir el Japón natural y tradicional.

Esta ciudad de la costa San-in, la isla más al norte de Honshu, lleva el nombre de una antigua civilización que existía a los pies del Monte Kyusho, al noreste de la ciudad actual. A lo largo de los siglos, el espacio urbano se ha expandido en la desembocadura del río Sendai.

En 1532, un noble de la ciudad hizo construir un un castillo, hoy en ruinas.  Durante el período de Edo, la ciudad pasó a manos de un clan Ikeda y floreció. Por último, en los albores de la era Meiji, el castillo fue destruido por las autoridades que lo consideraron innecesario. El sitio todavía es querido, especialmente por sus cerezos cuando llega la temporada del hanami.

En 1907, una mansión de estilo occidental fue construida a los pies de la montaña para reemplazar la fortaleza. La casa Jinpukaku fue la primera de la ciudad en tener electricidad. Hoy en día la casa es una sala comunitaria y a la vez un museo que muestra la historia de la ciudad y del clan Ikeda.

La calle Wakasa, que va desde la estación hasta el monte de Kyushu, recuerda la calle Nawate Shimio de Matsue,  por sus encantos dignos del Japón del siglo XIX. Vale la pena recorrer el camino que lleva a las ruinas del castillo.

Cacería de peras

Así como algunas personas "cazan" los follajes rojos, los residentes en Tottori, cazan las peras cuando llega el otoño. El nashigari se practica en algunas granjas en los campos alrededor de la ciudad. Al igual que Okayama, Tottori tiene unas peras muy gustosas. No dejes de probar algunos de los muchos postres hechos con esta especialidad de la región.

Montañas y maravillas

Tottori es la entrada perfecta hacia el interior del país y sus parques naturales, que ocupan no menos del 15% de la superficie total de la prefectura. El parque Mont Daisen, las costas de Uradome, el parque Utsubuki, el parque de aves Yonago, y especialmente las dunas de arena de Tottori, en el hermoso San'in Kaigan Geopark, son sólo algunos de los principales atractivos de la región.

A pocos kilómetros al noroeste está Misasa, una agradable ciudad de aguas termales. No dejes de visitar el templo Nageire-do en Sanbutsu-ji, que literalmente está colgando de un acantilado.

El santuario Hakuto, al oeste de la ciudad, está dedicado al dios conejo Inaba-no-shirousagi. Según la leyenda, un conejito blanco que vivía en las islas Oki quería ir hasta la isla principal de Honshu, pero era demasiado pequeño para un viaje así de largo. Fue así como tuvo la brillante idea de engañar a los tiburones pidiéndoles que se pusieran en fila para contarlos y comparar su cantidad a la de los conejos. Fingiendo que los estaba contando, saltó de dorso en dorso, acercándose así a Honshu. Pero, casi al llegar, no pudo contener la risa por haber engañado a los tiburones. Al darse cuenta de que el conejo se había burlado de ellos, los tiburones lo atacaron para vengarse y le rasgaron el pelaje. Agonizando, Inaba-no-shirousagi logró llegar a la playa donde se encontró al dios Hakuto Ōkuninushi. El dios lo exhortó a nadar en el agua clara y fresca de una laguna y a secarse en un cañaveral. Inaba-no-shirousagi llevó a cabo sus órdenes, recobró su pelaje y se convirtió en un dios. En la actualidad él es honrado en este santuario muy popular en la región.