Chanoyu, la ceremonia del té   茶の湯

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Sala del té para un grupo de turistas cerca de Shizuoka.

Sala del té para un grupo de turistas cerca de Shizuoka.

Entrada a una sala de té cerca de Shizuoka.

Entrada a una sala de té cerca de Shizuoka.

"Este es nuestro momento", el significado del chanoyu escrito en el otokonoma de esta sala de té.

"Este es nuestro momento", el significado del chanoyu escrito en el otokonoma de esta sala de té.

Chanoyu, la ceremonia del té

La ceremonia del té es una ventana al alma de Japón.

¿Qué es el "camino del té"?

Es una manera de pensar basada en un principio: Ichigo icti (一期一会, "este es nuestro momento"),  lo cual significa vivir en el presente, en este caso, disfrutando plenamente de una taza de té, dándole toda la atención y respeto que se merece.

La estética de la ceremonia del té se basa en los conceptos de wabi, la simplicidad elegante, y sabi, el nostálgico brillo del tiempo. La ceremonia del té no es religiosa pero está influenciada por la filosofía zen. Los cuidadosos movimientos de la ceremonia expresan elegancia pura.

El té fue introducido en Japón en el siglo VI desde China. Se dice que se arraigó través de la zona de Kyoto en el templo Byodoin en Uji. A partir del siglo XII el consumo de té se alianza con la filosofía zen en una ceremonia en la que el té verde en polvo (matcha) se comparte entre amigos.

La ceremonia del té era una práctica popular entre los samuráis, quienes la usaban como un ejercicio de disciplina y calma muy cercana a su mentalidad de guerreros. En el período Sengoku no era raro que los daimyos se reunieran en pequeñas habitaciones para compartir una taza de té. Esto les daba la oportunidad perfecta para forjar alianzas secretas.

La ceremonia del té fue codificada en el siglo XVI por el famoso maestro del té y asesor de Hideyoshi Toyotomi, Sen no Rikyu. Él está detrás de las dos escuelas principales de té, la Urasenke y la Omotesenke. Hoy en día, la ceremonia del té todavía se enseña en las escuelas y es considerada como algo rentable. Es practicada mayormente por mujeres.

Los turistas pueden participar en demostraciones en algunas casas de té o jardines japoneses que tengan salones de té. Por lo general las salas de té son pequeñas e íntimas y tienen una chimenea y un otokonoma, una elevación que tiene una pintura y una flor especialmente elegidas para la ceremonia, dependiendo de la temporada y el huésped.

El tipo de ceremonia del té que se practica más a menudo se llama usucha. El invitado, después de haberse comido un pastel dulce (wagashi), recibe un tazón de té verde suave y espumoso el cual debe beber agarrando la taza con las dos manos. El sabor del té es amargo y pocas personas lo aprecian a primeras, pero es caliente y reconfortante, los cual expresa los sentimientos de quien lo prepara.

En la ceremonia se utilizan una variedad de utensilios: el chasen (batidor de bambú), el chashaku (cuchara de bambú), el natsume (olla de té) y, el chawan (tazón de té). Estos son verdaderas obras de arte y algunos son de incalculable valor. Kioto es el centro de producción de tazones. Estos se caracterizan por sus imperfecciones controladas que los hacen únicos y valiosos. Si vas comprar uno, no elijas el más perfecto o más costoso. Más bien haz lo que te diga tu corazón y compra el que más te atraiga. 

El chanoyu es un monumento de la cultura japonesa, de su valoración por la serenidad, la hospitalidad y de ese algo que nos hace sentir lo sublime.

No dejes de vivir esta experiencia durante tu visita en Japón.

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