El zen   禅

Fecha de publicación :
El zazen, meditación sentada.

El zazen, meditación sentada.

Grabado zen que representa Dharma y el mushotoku, un estado mental en el que no se busca nada.

Grabado zen que representa Dharma y el mushotoku, un estado mental en el que no se busca nada.

Elogio a la simplicidad

Originaria de la India, la escuela de meditación zen (dhyana en sánscrito, chan en chino, son en coreano) es sólo una de las muchas ramas del budismo japonés.

En Japón, el budismo apareció a mediados del siglo VI. Se trata del Mahayana o Gran Vehículo que se practica en gran parte de Asia Oriental. Esta corriente pone énfasis en la compasión y se basa en el ideal del bodhisattva (persona que renuncia al nirvana, la liberación final, para dedicarse a salvar a otros seres sufrientes).

Mucho más tarde, al comienzo del período Kamakura (1185-1333), el zen vino desde China a través de los reinos de Corea con los monjes Eisai (1141-1215), fundador de la secta Rinzai, y Dogen (1200-1253), fundador de la secta Soto.

Parte de la formación de la secta Rizan es el koan, o cuestionamiento aparentemente ilógico. Un ejemplo del tipo de preguntas usado: ".. Un búfalo pasa a través de una ventana. Su cabeza, cuernos y cuatro patas todas pasan, pero ¿por qué no pasa la cola?". 

Por su lado, el camino de la secta Soto está caracterizado por el zazen, la meditación sentada, y el dokusan, encuentros privados entre el maestro y su discípulo.

La secta zen más joven de Japón, la Obaku, tiene sus inicios en el siglo XVII y es similar a la escuela Rinzai.

La escuela de la vida

El propósito del zen es alcanzar de manera intuitiva la iluminación repentina (satori). ¿Cómo? A través de la disciplina física y mental, un entrenamiento para el dominio del tiempo y una consciencia del espacio. ¿Por qué? Para luchar contra un enemigo interior, el ser ignorante con miedos e ilusiones. Las técnicas y los ejercicios de los monjes han influido fuertemente en la civilización y el arte japonés, mucho más allá de la esfera espiritual.

La práctica y solamente la práctica son la vía para el viaje espiritual personal. Los seguidores del zen rechazan los artificios intelectuales y las frivolidades mundanas pues prefieren la experiencia de la realidad, el aquí y el ahora.

Lee comentarios Vea los comentarios de nuestros viajeros