Parques y jardines   庭園 Espejos del alma japonesa

Espejos del alma japonesa

"Abandonada su casa,
el jardín se convirtió en el hogar
de las mariposas ".

  Sogi (1421-1502), poeta budista

Los Jardines japoneses no se limitan al arte del bonsai. Estos extraordinarios jardines toman innumerables formas: a veces simulan paisajes lejanos; pueden ser ordenados o caóticos, íntimos o infinitos. Las plantas, los minerales y el agua imitan la belleza de la naturaleza. Una roca cualquiera es respetada simplemente por existir ...

Jardines de musgo, jardines de piedra, jardines que respiran con la música del agua y del viento. Los jardineros, verdaderos maestros, recrean la naturaleza, la subliman con su diseño y activan las fuerzas de lo invisible.

Para el geógrafo Augustin Berque: "Los orígenes del jardín japonés parecen remontarse al carácter sagrado de los espacios naturales. Muchos autores creen que estos se originan porque el caos de las piedras sagradas comunica al mundo de los humanos con la naturaleza y los dioses."

Diseñados para la iluminación filosófica, los jardines tienen una estética zen que genera consciencia acerca de la vacuidad. Líneas limpias, arena fina...la abstracción formal del paisaje seco (Kare Sansui)... un jardín estilo zen, donde los visitantes se sientan a mirar sin poder circular, invita a la contemplación y a olvidarse de sí mismo. Un ejemplo incomparable es el Ryoanji en Kyoto.

En los parques y jardines de todo el archipiélago, el florecimiento primaveral de los cerezos anuncia el tan esperado símbolo de la fugacidad de la vida. El arce del otoño atrae muchos visitantes, amantes, amigos y colegas, todos de juerga para celebrar el placer del estar aquí y ahora.