Santuario Hakone Jinja   箱根神社

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Hakone Jinja

Entrada al santuario Hakone Jinja.

Hakone Jinja

Torii del santuario Hakone Jinja.

Hakone Jinja

Mantenimiento del musgo en el Hakone Jinja.

Hakone Jinja

Azaleas en el santuario Hakone Jinja.

Con vista al lago

Este santuario de la época Heian está situado en el bosque de Hakone y tiene vistas al lago Ashi. Este oasis de paz está abierto al público todos los días.

Los cedros y los pinos se apoderaron de este lugar desde hace mucho tiempo y cubren la ladera del Monte Komagatake, a unos quince minutos hacia el norte de Moto-Hakone. Allí, escondido entre los árboles, anidado en la densidad de la naturaleza en perfecta armonía con el lago Ashi un poco más abajo, está el Hakone Jinja - o Hakone Gongen - exudando tranquilidad y ofreciendo vistas realmente idílicas.

El templo fue fundado por el emperador Kosho, pero fue el primer shogun, Minamoto no Yoritomo (1147-1199) quien lo volvió popular durante el período Kamakura (1185-1333) cuando se refugió allí después de perder una batalla. Pero una vez ganada la guerra, Minamoto regresó a la tierras salvadoras y se convirtió en maestro del santuario, el cual ha estado bajo el aura protectora del poder durante siglos.

Primero la religión, luego la paz

A pesar de la leyenda guerrera de los hermanos Soba, que incluye a Minamoto Yoritomo, y según la cual las familias Minamoto y Taira lucharon belicosamente por el control del país en el siglo XII, este templo decidió dedicar su espacio a la paz y la tranquilidad.

El edificio principal, escondido en el medio del bosque, está dedicado a Ninigi no Mikoto, nieto de la diosa del sol Amaterasu, a Ko-no-hana, princesa flor, así como a Hoori no Mikoto (hijo de Amaterasu y Ko-no-hana) y antepasado de los primeros emperadores de Japón. Con el sol, las flores y la tradición, el Hakone Jinja celebra la simbiosis entre la naturaleza que lo rodea y las divinidades adoradas en el templo.

Hay otras divinidades que también son honradas en el Homotsu-den, la sala de los tesoros que alberga una estatua del sacerdote fundador del santuario Mangan y otras obras tales como un fresco que relata la historia del lugar. Cada 31 de julio el santuario organiza el Ashinoko Kosui Matsuri, un festival que celebra el legendario dragón deificado del lago que lleva el mismo nombre.

La modernidad, especialmente el siglo XX, también ha marcado este lugar. Destruida por numerosos incendios, la última versión del Honden, el edificio principal que se revela al final de un largo camino de piedra, es de 1936. En 1951 se erigió el Heiwa torii, "la guinda del pastel", un gigantesco portal rojo, que obtiene un halo místico cuando la niebla rodea su entorno acuático.

Celebrando el tratado de paz que Japón firmó con cuarenta y nueve otras naciones después de la Segunda Guerra Mundial, este monumento a orillas del lago Ashi, al que se accede por un camino de Honden que serpentea a lo largo de la montaña, sigue atrayendo a visitantes que se impresionan por su aura majestuosa y por el monte Fuji a sus pies.

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